Los Kodamas son seres de la mitología japonesa; se trata de unos pequeños espíritus que habitan en los bosques de Japón, cada uno es único en su personalidad, suelen ser similares a los humanos, con un color blancuzco y de aspecto adorable por lo general, aunque pueden adoptar formas terribles.
Tenía ganas de hacer alguna estampa a modo de pequeño homenaje al ilustrador Hayao Miyazaki, del que tanto me gusta su obra, y aprovechando el trabajo de la contrafibra, he realizado este grabado en el que aparecen dos kodamas de aspecto similar a los que Miyazaki da vida en la película La princesa Mononoke.
El soporte que he utilizado es un corte transversal del tronco de un pino, de unos dos centímetros de grosor. Como los kodamas habitan en los bosques, resulta gracioso encontrarse a esta pareja dentro del árbol, saludando al espectador.
La técnica utilizada ha sido la xilografía a contrafibra, en ella las herramientas habituales para el grabado sobre la matriz son, principalmente, los buriles. Sin embargo la que más he utilizado ha sido la multiherramienta Dremel, con brocas especiales de maderas (nº111 y 107); la razón es la falta de tiempo con la que he contado para desbastar una pieza de madera de esas dimensiones, y como la imagen iba a ser en su mayoría contrastes entre negros y blancos, tomé la decisión de trabajar con la Dremel.
Destacar también el trabajo de pulido previo a empezar con el grabado, la madera se ha lijado primero con una lijadora de bandas y posteriormente con una lijadora eléctrica Mouse a la que se le iban sustituyendo las láminas de mayor a menor grano.
A continuación dejo el proceso detallado en algunas imágenes.
Dibujo del diseño final, ya invertido y con el perfil de la pieza de madera trazado.
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Madera de pino pulida casi por completo.
Dibujo a tinta china sobre la madera.
Detalles de los surcos en la madera.
Materiales utilizados en el entintado de la matríz
Estampa final en papel Fabriano Rosaspina.
Nota:
Lamento no añadir vídeos sobre la xilografía a contrafibra, no he encontrado ninguno que merezca la pena publicar.














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